Que el corazón te palpite a cien por hora. Recuerda que llorar no suprime dolores. Que sueñes pero que no se te olvide volar. Súbete a lo más alto y que si tienes que bajar, baja. Disfruta, pero camina y no te detengas en el camino. Si tropiezas, te levantas, aunque sepas que volverás a tropezarte. Nunca dudes y sobre todo que no se te olvide, que aunque soñar sea gratis, hace falta principalmente una cosa, para soñar primero hay que sonreír. Y sin esto, no puedes cumplir nada de lo anterior y sin sueños la entrada está PROHIBIDA aquí...



domingo, 17 de abril de 2011

Ni yo misma supe terminar esta historia

3 de marzo de 2011

Querido diario:
Ayer mamá me dijo que papá ha muerto en un accidente de coche y que el conductor con el que chocó iba borracho, pero que este hombre salió ileso. Estas cosas hacen preguntarme si de verdad existe alguien ahí arriba, sea quien sea, para cuidarnos y protegernos. Me hace creer que en realidad si que he cometido más errores de los que pensaba, que mi ángel me está haciendo pagar uno a uno mis fallos. Aunque no se si me merezco esto, no creo que mi cuerpo tenga tantas reservas de agua, se me juntan las lágrimas, y si tanto me he equivocado en mi vida creo que con llorar por una sola persona me era suficiente, había captado la idea de que no soy buena. Se han marchado para siempre mis dos chicos, los dueños de mi vida, se ha marchado el hombre que me hizo crecer como persona, aquel que me acompañaba a mis entrenamientos de patinaje, aquel que intentaba castigarme pero que nunca podía, aquel que siempre decía que quien quisiera verme que viniera a casa, aquel que cada vez que se aburría en el trabajo decidía llamarme, aquel que siempre reía, la última sonrisa viva de mi vida se ha marchado y no puedo pedirla que vuelva. Al igual que se fue el dueño de mi corazón los dos se han marchado sin avisar, sin pedirles si quiera si quería que se marcharan, y sin poder decirles que estén donde estén seguiré echándoles de menos. Creo que hoy toca ir al acantilado, allí donde siempre me he despejado, mi rincón secreto, otro de nuestros rincones secretos, donde siempre me decía que no me acercara que tenía miedo de que me cayese y que si me iba de su lado de esa manera el moriría, como si creyese que repente la marea iba a subir y me arrastraría hasta al fondo, nunca se fiaba de mi, no me creía siempre que le decía que no quería marcharme de su lado. Y eso voy a hacer hoy, voy a dejar que sea el propio acantilado quien acabe con mi vida, no esperaré a que suba la marea, no hay tiempo para esperar porque mi vida no tiene sentido si la única sonrisa iluminada que me quedaba en vida  también ha decidido abandonarme, yo me voy con ellos. Se que no debería hacerle esto a mamá, pero mi corazón no puede más, quiero volar, desaparecer, dejaré que sea el viento quien me lleve donde quiera, porque se que al menos sin vida dejaré de llorar y que no necesitaré treinta segundos para salir a flote porque se me ha olvidado nadar y no hay un salvavidas que llegue cuarenta metros desde arriba al fondo del acantilado. Fíjate, en marzo comenzó todo y hoy después de una larga historia escrita decido irme, quizás el duro invierno a podido conmigo. Moriré al menos por quien más he querido en esta vida, por mis dos hombres, no me deis las gracias pues seré una vida menos por la que preocuparse

PD: Se que no puedo decir adiós cuando ni siquiera me he marchado. Y si mañana vuelvo, no tuve la fuerza de voluntad de acabar con mi vida porque se que al menos mamá me necesita en este mundo…

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